A menudo los estudiantes se interesan por el lenguaje coloquial. En Internet hay algunas páginas que podemos trabajar con ellos.
Una es www.asihablamos.com, en la que los internautas de todo el mundo hispano colaboran para confeccionar un diccionario del lenguaje de la calle de su país.
Se da la definición de la palabra, un ejemplo y una lista de sinónimos.
Una cosa divertida es ver cómo la misma palabra tiene significados completamente diferentes en países distintos.
Los estudiantes pueden contribuir y añadir alguna palabra o expresión que conozcan y que no esté incluida.
Mucho más completa es la página www.jergasdehablahispana.org, aunque el funcionamiento de la página es muy parecido. En esta, además, los estudiantes pueden leer alguna letra de canción en la que se usa abundantemente el argot callejero.
En el caso de que a vuestros estudiantes les guste la música, hay una página interesante que podéis mostrarles en clase o recomendarles para que la visiten desde su casa y continúen aprendiendo español por su cuenta. Se trata de www.lyricstraining.com.
La página permite practicar el español (y otros idiomas como el inglés, el italiano o el francés) mediante vídeos de canciones subtitulados.
Los estudiantes pueden seleccionar las canciones por idioma y por nivel de dificultad (hay tres grados: fácil, medio, difícil). Para cada canción hay tres niveles de juego (principiante, intermedio y experto). La tarea consiste en un simple rellenahuecos (no hay mucha variedad, ciertamente), pero a muchos estudiantes les gustará poder hacer este tipo de ejercicio de vez en cuando desde casa y conocer alguna canción nueva.
Las actividades rompehielos son muy prácticas para el primer día con un nuevo grupo. A los estudiantes les gusta saber cosas sobre sus compañeros de clase y se muestran interesados, de manera que practican a gusto y se crea un buen clima, y además permiten al profesor tantear el nivel de sus alumnos.
¿Pero qué hacemos si tenemos un grupo con estudiantes que ya se conocen –y bien–?
Bien, en vez de pensar una actividad para que se conozcan, utiliza una en la que explotes que se conocen. Aquí tienes nuestra propuesta.
Los estudiantes escriben su nombre en una hoja de papel y diez preguntas que creen útiles para conocer bien a una persona. Dales algún ejemplo en función del nivel que tengan. Una vez que han hecho esto, recoges las hojas y se las das a otro estudiante que debe contestar a las preguntas que se le han entregado (sabrá quién las ha escrito) pero debe firmar con un alias.
Cuando han acabado, recoges los folios y se los devuelves al autor de las preguntas (que había escrito su nombre en la parte superior de la hoja), cada estudiante lee las respuestas que ha recibido e intenta adivinar quién se esconde detrás del alias.
Después, en clase abierta, se comentan las hipótesis y las respuestas más originales que han recibido.
Lleva a clase un fragmento de música instrumental. Preferiblemente un fragmento de la banda sonora de una película o una pieza musical que haya servido de ambientación para alguna escena de un filme.
Explica a los estudiantes que van a oír una música sacada de una película. Después de escuchar la música, tienen que escribir la historia que creen que cuenta, describir una escena para la cual podría servir de música de fondo, etc.
Siempre puedes recurrir a los trailers que encontrarás en YouTube, utilizar solo un trozo con música, comenzar el vídeo pero luego minimizar la ventana para que los alumnos solo oigan la banda sonora.
Ya que Celda 211 está de moda la hemos cogido como ejemplo (con una versión más corta del trailer aquí…)
Periódicamente, en el suplemento cultural ABCD, que se distribuye cada sábado junto con el periódico ABC, el escritor Andrés Neuman [página web] publica una columna titulada "Barbarismos" en la que, a modo de diccionario, presenta unas definiciones alternativas para algunas palabras del español, ordenadas alfabéticamente.
Aquí tienes algunos ejemplos:
Inmigrante: tu ancestro o descendiente.
Jardín: bosque cobarde.
Kafkiano: como la vida misma.
Magia: confirmación de la hipótesis menos probable.
Viudedad: matrimonio contraído entre una persona y un recuerdo.
Youtube: percha universal.
¿Por qué no llevas una columna a clase y se la das a leer a los estudiantes?
Puedes llevar las definiciones y pedirles que averigüen a qué palabra corresponden, proponerles que escriban sus propias definiciones para unos términos, discutir si están de acuerdo o no con Neuman, etc.
Lleva a clase dos fotografías diferentes lo suficientemente grandes para que todos puedan verlas fácilmente desde sus asientos. Pide a los estudiantes que intenten establecer relaciones entre ambas. Las fotografías pueden ser simples objetos o escenas más complejas.
También puedes hacer la misma actividad directamente con objeto, incluso con dos cosas que los estudiantes saquen de sus bolsas (ver foto).
El juego puede servir para practicar la estructura comparativa "tanto… como…" o para repasar un vocabulario determinado.
De la sesión sobre tecnología que hicimos en el curso de formación el lunes…
A la hora de planificar las clases, si voy – o más bien, si mis alumnos van a utilizar la tecnología – siempre me hago una serie de preguntas…
¿Cuál es mi "Plan B"…?
¿Cuáles son los objetivos de la clase, y de la actividad?
¿ Cuáles son las fases de la actividad…?
¿Qué van a practicar, aprender, usar…?
¿Quién utilizará la tecnología – yo o mis alumnos?
¿Lo que propongo generará interacción significativa…? ¿Cuánta…?
¿Los alumnos van a crear algo o solo van a consumir?
¿Qué van a hacer con lo creado?
¿Cuál es el producto digital final que van a crear…?
¿Cuál es el ROI (return-on-investment), sobre todo del tiempo invertido…?
Considero que todas son importantes pero quizás sobre todo las dos últimas…
De hecho el producto digital final es mi punto de partida en la planificación de la clase: quiero que mis alumnos acaben creando algo con la tecnología (una foto digital, un PowerPoint, un vídeo, un mp3…)
Y la última también me parece especialmente importante: si invierto el tiempo de mis alumnos en eso, ¿el retorno en términos de aprendizaje del idioma realmente compensa el tiempo invertido…?
En la nueva web de Encuentro Práctico, tenéis toda la información sobre el I Encuentro Práctico de Profesores ELE en Cracovia (Polonia), que se celebra los días 7 y 8 de mayo, con las siguientes conferencias y talleres en el programa:
Planificación lingüística y enseñanza de lenguas Francisco Moreno (Director Académico del Instituto Cervantes)
Cómo crear redes entre palabras en el aula de ELE Marta Baralo (Universidad Antonio de Nebrija)
Aprendemos mejor juntos: el aprendizaje colaborativo en el aula Fernando Trujillo (Universidad de Granada)
Algunos criterios para la selección de materiales: qué necesitamos en una clase orientada a la acción Neus Sans (Editorial Difusión)
El aprendizaje reflexivo del profesor: La observación de clases como vehículo para la mejora de la labor docente Fernando López Murcia (Instituto Cervantes de Cracovia)
El uso del cine como herramienta de enseñanza y aprendizaje del ELE para los niveles del Plan Curricular del IC. Elaboración de dos propuestas didácticas. Hermes de la Torre (Instituto Cervantes de Varsovia)
Uso de textos literarios en el aula de ELE Antonio María López González (Universidad de Lódz)
Ideas para gestionar efectivamente el aula Amanda Canals (International House Barcelona)
¿Cómo lograr el desarrollo de la competencia comunicativa de nuestros alumnos? Vanesa Rodriguez (International House Barcelona)
La inscripción para Cracovia también está abierta.
Una idea que propuso Fernando Trujillo en su conferencia en el Encuentro Práctico el viernes pasado: lo que llevas en tu bolso (o bolsillo) demuestra quién (y ¡cómo!) eres.
Por parejas o en pequeños grupos, mostrar lo que llevas me pareció una excelente manera de presentarnos y romper el hielo el primer día de clase…
Otra idea divertida que viene de la conferencia de Fernando Trujillo: crear grupos y asignar responsabilidades repartiendo gorras de Papá Noel de diferentes colores.
Los que les tocó los sombreros que repartió hicieron de líderes de grupo y, además fue una manera fácil y rápida de dividir 450 (!!!) personas en pequeños grupos, ya que si no te tocó, con localizar al Papá Noel más cercano, ya localizabas tu grupo.