La historia de una casa

Hace unos días vi una noticia en televisión acerca de la casa más antigua del distrito de Gracia, en el barrio de Vallcarca. Está previsto que este edificio de 1790 sea derruido para cumplir un plan urbanístico que afecta a la zona. La noticia me interesó por diferentes motivos. En primer lugar, por una cuestión sentimental: al ser hijo de Vallcarca, he pasado por delante infinidad de veces y me entristece que vayan a derribarla, porque además me parece muy bonita. Y por otro lado me hizo pensar en que una noticia como esta se podría  usar para la clase de español para imaginar cómo ha ido cambiando la vida de la casa con las generaciones…

  • ¿Cómo era Vallcarca en 1790? ¿Quiénes eran las personas que hicieron construir la casa? ¿Qué había en la casa? ¿Qué hacían cada día?
  • ¿Qué pasó en Barcelona en esos años?
  • ¿Y en 1890? ¿Cómo había cambiado la ciudad? ¿Cómo imaginan a la familia que vivía en la casa? ¿Qué había pasado en esos 100 años?
  • ¿Y 50 años después? ¿Quién vivía en la casa en 1940? ¿Cómo era la vida en Barcelona entonces?
  • ¿Y justo antes de los Juegos Olímpicos en 1990?

Por supuesto, esta actividad se puede hacer con cualquier edificio y no solamente con esta casa. Podemos dividir a los estudiantes en parejas o pequeños grupos y asignarles una época y pedirles que investiguen un poco y busquen información sobre la época, etc. y después imaginen unos personajes y su vida.

Y si elegimos un rincón de la casa e imaginamos diferentes escenas que se han vivido allí, como hace Richard McGuire en su excelente cómic Here.

Antes o después
Si estáis en Barcelona, antes o después, podéis visitar juntos la exposición sobre la fotografía en la ciudad que hay en el Palau de la Virreina.

Concurso de relatos para el día de Sant Jordi

112 ovejas, 113 ovejas...

A las 4 de la madrugada hace ya horas que da vueltas en la cama, incapaz de dormirse…

¿Quieres hacer alguna actividad literaria para celebrar con tus estudiantes el día del libro?

¿Por qué no les animas a participar en el concurso que ha organizado el periódico La Vanguardia con el escritor catalán Quim Monzó?

Se trata de terminar el relato empezado por Monzó en un máximo de 250 palabras. Por supuesto, hay premio (un ordenador). Pero eso no es lo más importante…

Después de leer y trabajar el texto de Monzó pueden escribir su propio final. O podéis escribir uno entre toda la clase, de forma colaborativa, como ya os hemos propuesto en otras ocasiones.

O podéis hacer de jurado y leer algunas de las propuestas que han enviado los lectores del periódico y elegir la que creéis que debe ganar.

Se puede participar hasta el día 12. ¡Suerte!

Como profesor, estás de soporte lingüístico, no de soporte técnico

¿Puedo incluir entre nuestras 30 citas algo que yo mismo digo en prácticamente todas las sesiones de formación que doy sobre tecnología? Sí, ¿verdad?

Lo que digo es esto:

Los profesores de idiomas estamos de soporte lingüístico, no de soporte técnico

Creo que es importante tener eso muy claro, primero porque si crees que tu rol es de resolver todos los posibles problemas técnicos y sabes más bien poco de las TICs, entrarás en clase con tanta tecnofobia que acabarás limitándote a la tecnología de antes, léase rotulador y borrador (que jamás fallaban).

Segundo, si en clase intentas resolverlos todos, acabarán saliendo como hongos (¡venenosos!) y no podrás resolver ni uno y tus alumnos encima habrán aprendido únicamente que la tecnología no es lo tuyo.

Sé bastante de tecnología pero en clase yo también hago lo que recomiendo en mis sesiones de formación:

  1. No tocar nunca jamás la tecnología: no encender el ordenador, no coger el rotulador de la pizarra digital sino pedirles a los alumnos que hagan ellos todo eso
  2. No tener miedo: tus alumnos sabrán más de TICs que tú (¡sabrán!) y jamás sentir vergüenza si necesitas pedirles ayuda
  3. No complicarte la vida: elegir herramientas fáciles de usar y diseñar para tus alumnos actividades tecnológicamente fáciles de realizar
  4. Limitar cuánta tecnología se utiliza en clase: tus alumnos están para aprender el idioma, no para usar la tecnología. Sobre todo si tienen pocas horas de clase a la semana, aprovecha las horas presenciales para hablar y reserva para casa las actividades que solo requieren clicar
  5. Tener siempre un Plan B y no planificar jamás una clase que dependa 100% de la tecnología (la conexión a internet, por ejemplo)
  6. Identificar y reclutar como ayudante técnico al menos un alumno que "sabe" de tecnología. Al dividir a los alumnos para las actividades en grupo, incluir en cada grupo uno que "sabe", en la medida de lo posible
  7. Comprobar que al menos un alumno conoce la herramienta (o pedirle que la pruebe) antes de poner a toda la clase a trabajar con ella; a continuación, gran parte de los problemas técnicos los podrá resolver tu ayudante/s — y tú podrás dedicarte a las cosas más importantes, como el soporte lingüístico…
  8. Inculcar a tus alumnos el excelente hábito de ayudarse mutuamente con los problemas técnicos (si hace falta con la sección de Ayuda que viene con prácticamente todas las herramientas, a veces auténticas maravillas de documentos a los que acude el usuario medio solo en caso de desesperación total)
  9. Nunca hacer tú aquello que pueden hacer los alumnos, como crear por ejemplo documentos compartidos en Google Drive o recoger todos los correos de Gmail para hacerles autores en Blogger
  10. Darle a uno de tus alumnos derechos de administrador en las herramientas tipo Blogger o Edmodo para que haga autores a todos sus compañeros. ¡Tú, profesor/a, eres demasiado importante para pasar una semana persiguiendo a tus alumnos pidiéndoles sus correos!

Una actividad para ponerlo a prueba

Un zapato de un bebé

¿De quién era este zapato? ¿Cómo se perdió? ¿Quién lo encontró? ¿Dónde acabó? ¿Qué importancia tuvo después la pérdida del zapato? 25 años después, ¿qué hacía el niño/la niña?

Os propongo tres:

  • Dividir los alumnos en grupos de 3 o 4. En cada grupo, alguien con una cuenta de Gmail, preferiblemente usuario de Google Drive, tendrá que crear un formulario y, con la ayuda de sus compañeros, elaborar un cuestionario y enviarlo por correo a todos los miembros de la clase sobre uno de los siguientes temas: sus hábitos, intereses, conocimientos de la cultura española, conocimientos de la tecnología… Recoger la información con el formulario y luego utilizarlo para una breve presentación oral (aprovechando los gráficos que el formulario genera para la presentación)
  • Dividir los alumnos en grupos de 3 o 4. En cada grupo, uno tendrá que crear un documento de Google Drive y compartirlo con sus compañeros (y contigo). En el documento, de forma colaborativa, imaginar, inventar y escribir la historia del zapato (ver foto, arriba). Compartirla después con el resto de la clase.
  • Pedir un voluntario: necesitará bajar la excelente app de Spreaker a su móvil y probar que puede grabar audio con ella. En la clase siguiente, una persona de cada grupo de 3 o 4 necesitará hacer lo mismo — con la ayuda, si es necesario — de tu voluntario. A continuación, imaginar y grabar la historia del zapato

Fijaos como la primera actividad, si se hace en una de las primeras clases que tengamos con un grupo, además de permitirnos llegar a conocernos un poco mejor, me ayuda a detectar qué conocimientos tienen de tecnología, quién ya utiliza qué herramientas.

Logo 30 años formando profesores30 años en 30 citas, #13
Para celebrar los primeros 30 años de IH Barcelona como centro de Formación ELE, vamos publicando cada semana una cita o frase de las que nos han ayudado a formarnos como profesores.

Geni Alonso: En defensa del buen hablar y del bien escribir

Geni Alonso en Tallin

En el blog de FormaciónELE.com, nuestra compañera Geni Alonso (en la imagen, en acción en el congreso de Tallin el pasado mes de abril) habla del buen hablar y del bien escribir.

Nos dice:

Todos somos testigos de los problemas que están afectando a la lengua española durante los últimos tiempos: a veces producidos por desconocimiento, otras por falta de atención o cariño e incluso otras por contagio.

Es un problema que nos afecta a todos los profesores directamente. ¿Cuál es la forma correcta: croissant o cruasán, por ejemplo?

Más preguntas del buen hablar y del bien escribir en el blog de FormaciónELE.

Ver también los cursos de formación online que ofrecemos a través de FormaciónELE.com.

Cómo corregir menos y mejor y sin miedo a las cucarachas

Los errores son cucarachas!

Cuando comencé como profesor de inglés, a finales de los 70, veía los errores como cucarachas: había que aplastarlos — ¡todos! — en seguida, al instante, rápido, ¡¡¡ZAS!!!

Después de muchos años intentando corregir inmediately (sic) y múltiples variantes como inmediatly (sic) – algo que sigo haciendo – di con una frase de Andrew Jackson, séptimo presidente de EE.UU:

It is a damn poor mind indeed which can't think of at least two ways to spell any word

Quizás no hay una relación directa entre haber encontrado la frase y un cambio que hice en mi manera de ver los errores que cometían mis alumnos – y no solamente los de ortografía. Pero en algún momento, imposible de precisar en mis ya 35 años de profesor, comencé a ver los errores de otra manera, como oportunidades, como flechas que indicaban un camino a seguir, o como campos léxicos todavía por sembrar:

Errores como oportunidades

Hoy, doy más clases de tecnología que de inglés, es decir clases de tecnología para profesores de idiomas, y una de las preguntas más frecuentes que me hacen es esta:

Cuando nuestros alumnos escriben en blogs, o en Facebook o en Twitter, etcétera, ¿cómo podemos corregir todos los errores?

Creo que muchos profesores nos obsesionamos con los errores y vemos su corrección como nuestra principal razón de ser y nos asusta la tecnología porque no vemos – entre otras cosas – cómo matar las cucarachas digitales que luego (¡qué horror!) aparecerán como plagas.

Como matar las cucarachas digitales
¿Cómo corrijo todos los errores? Sencillamente no lo hago.

Lo que hago y recomiendo es lo siguiente:

  • Dedicar las horas de clase no a escribir y usar la tecnología, sino a hablar — y al hablar detectar y enseñar aquello que no saben decir todavía, pero que luego van a necesitar para realizar la actividad, escrita o oral
  • Dar ayuda sobre todo de vocabulario, pero también de ideasy cómo expresarlas, claro. Se trata de proporcionar ayuda antes, evitando de esa manera tener que corregir errores después
  • Hacer casi todas las tareas por pareja o en grupos pequeños. De esa manera la tarea será colaborativa y comunicativa, y en vez de corregir los trabajos de 12 personas (o 18, o 25, o las que tengamos), corrijo — si es necesario — a 6 o 4 o 2.
  • NO intentar corregir TODO — es imposible y contraproducente. No hay que decir "¡Mal!", "¡Mal!", "¡Error!", "¡Error!" cuando los alumnos intentan comunicarse — y con los comentarios en un blog, por ejemplo, eso es lo que pretendo lograr: la comunicación, por incorrecta que sea.
  • Jamás corrijo comentarios, aunque sí participo, a menudo con preguntas tipo "Do you mean…?"
  • Sin embargo, con las entradas (en blogs, Edmodo…) intento (1) ayudar y (2) echar un vistazo antes de que se publiquen, corrigiendo, si es necesario, sobre todo aquello que impide la comunicación
  • Tener una actitud siempre positivo (¡no como Van Gaal 😉 !): mi función primordial no es corregir lo que mis alumnos dicen o escriben mal sino ayudarles a expresarse mejor

Más sobre cómo corregir los errores

Ver también la página de recursos de Encuentro Práctico, donde hay más sobre la corrección de los errores, que curiosamente no es una de las competencias claves del profesor, según el Instituto Cervantes.

¿Cucarachas? Bring it on!
Dicen que la mejor manera de superar el miedo a volar es volando. Para ayudarte a superar el miedo a los errores, te propongo tres actividades que (¡alegría!) generarán muchos errores.

Las tres usan una única foto de cuentas que sigo en Twitter — precisamente porque me aportan fotos fantásticas para actividades de este tipo. Añado 4 o 5 preguntas para generar ideas (¡y vocabulario!) y a partir de ese material mínimo mis alumnos — en parejas o grupos pequeños — han de escribir las historias (o contar las oralmente, grabadas en un móvil).

#1 ||| Los faunos del bosque

(1) En parejas, elegir quién es quién (eres uno de los dos personajes, y no necesariamente humano).

(2) Individualmente, contestar las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo te llamas?
  • ¿Quién y qué eres?
  • ¿Qué ha pasado en el mundo en los últimos 100 años?
  • ¿Qué haces en el bosque?
  • ¿Desde cuándo conoces al otro personaje?

(3) En parejas, hacer una puesta en común, hacer quizás cambios en las respuestas, y usarlas como base para contar una historia.

Opcional: hacer lo mismo en grupos de 4 (o más) donde los demás miembros del grupo hacen de padres de los faunos (?).

#2 ||| Mi (¿ex-?) mejor amiga besó al Príncipe Harry

(1) En grupos de 4 o 5, determinar quién será:

  • La chica
  • El príncipe
  • El/la que saca la foto con el móvil
  • La chica que sonríe al fondo
  • Opcional El fotógrafo
  • Opcional La madre del príncipe

(2) Individualmente, apuntar ideas sobre – la pregunta — qué pasa por tu cabeza en este instante.

(3) En los grupos, puesta en común, y luego contar las diferentes versiones de la historia.

#3 ||| En el País de los Bosques Encantados

Para apreciar la foto que aparece en este tweet, quizás hay que ver las otras imágenes que aparecen en el "cómo se hizo" en el Huffington Post (¡y el impresionante video!)

Aquí recomiendo grupos de al menos 5, donde un alumno es la Reina (?) y los demás viven y trabajan en la casa.

(1) Elegir quién será la Reina.

(2) Preguntas para "los trabajadores", a contestar individualmente:

  • ¿Cómo te llamas?
  • ¿A qué te dedicas?
  • ¿Qué efectos tienen los hongos?
  • ¿La Reina es buena o mala — y por qué?
  • ¿Qué es lo que – hasta ahora – nunca has contado a nadie

(3) En una puesta en común – ¡presenciada por la Reina! – puede haber, y podríamos mantener, contradicciones y versiones que no acaban de encajarse.

Actividad ideal para que cada alumno cuente su versión en una entrada en un blog, que la Reina luego comentará.

También se puede contar las historias por parejas – marido y mujer que viven en la casa.

Importante con los blogs: para que haya más comunicación conseguir comentarios, que esta actividad logrará. ¡Luego se puede contestar a la reina!

Historias con o sin tecnología
Las actividades de esto tipo se pueden hacer — y hablamos de niveles a partir de A2 — perfectamente con papel y boli pero la tecnología nos proporciona herramientas fantásticas para realizarlas.

Las que siempre recomiendo son Blogger, Edmodo, una comunidad (privada) de Google+, y Spreaker si queremos grabar las historias. Hay muchas más, si quieres proponer alguna en los comentarios.

No hay que verlos como cucarachas…
Era Mark Twain que dijo que "si no se te ocurre al menos dos maneras de deletrear una palabra en inglés, demuestra una falta de imaginación".

Sí, en las tareas creativas, las que requieren el uso de la imaginación, tus alumnos van necesitar más ayuda de tu parte — pero se trata de ayuda, no tanto de corrección. Y sí, van a producir más errores, pero hay que ver los errores no como cucarachas sino como orugas que luego se transforman en mariposas.

Cucarachas que se convierten en mariposas

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Para celebrar los primeros 30 años de IH Barcelona como centro de Formación ELE, vamos publicando cada semana una cita o frase de las que nos han ayudado a formarnos como profesores.