Un poema con títulos de películas

Una de cine

Imagen: Alexas 

¿Tienes una clase sobre cine? ¿Necesitas un warmer curioso? ¿Quieres acercar la poesía a tus estudiantes? Aquí tienes una idea:

El poeta barcelonés Salva Soler ha escrito un poema que cuenta la historia de un hombre Harry usando únicamente títulos de películas. Puedes leer esta actualización del centón en su página web, en la que hay también un vídeo suyo recitando el poema.

La dificultad de trabajar con títulos de películas es que muchos son muy diferentes al título original o al que se les ha dado en otro país, pero en este caso muchos de los títulos que configuran el poema serán reconocibles para nuestros estudiantes.

Y ese es precisamente el primer ejercicio que te proponemos: que los estudiantes busquen entre los versos algunos títulos de películas que conocen y comenten con un compañero si las han visto, qué les han parecido, etc.

También puedes darles unos cuantos títulos para que armen una biografía y luego que comparen con el original si los han puesto para ilustrar los mismos acontecimientos de la vida de una persona.

Puedes darles el poema desordenado (o una parte) y que intenten ordenarlo.

Puedes proponerles que cuenten una pequeña historia con títulos de canciones o de libros.

¿Se te ocurre algo más? ¡Compártelo con nosotros!

10 ideas para aprovechar tu barrio en clase

Una foto de mi barrio (foto de Tom): un concurso de fotos es de una de esas ideas que siempre funcionan bien en clase

Hablando con Tom sobre blogs, las clases, nuestras respectivas obligaciones, yo le comentaba lo difícil que es a veces encontrar una idea nueva y él me decía que le sobran las ideas, pero no tiene tiempo para llevarlas a cabo.

Después de la conversación me volví a casa un poco mohíno, porque es verdad que a mí también me falta tiempo para hacer todas las cosas que tengo que hacer, pero muchas veces tampoco se me ocurre ninguna idea buena, y esto me tenía un poco frustrado.

En casa me esperaba una montaña de ropa que doblar… y, la verdad, la tarea no me hacía sentir más animado, así que decidí tomarme un respiro y sentarme en una terraza a tomar algo.

Alguien dirá que no le extraña que luego no tenga tiempo si me dedico a perderlo de esa manera, pero, como canta Manolo García, "nunca el tiempo es perdido". Lo pude comprobar en esa terraza. Dos personas sentadas en la mesa de al lado estaban hablando sobre los preparativos de la fiesta mayor de su barrio. ¡Eureka! Podía aprovechar que se acercan las fiestas mayores de muchos barrios para trabajarlo en clase: hablar de la fiesta mayor, del barrio, de su historia…

Así que me puse manos a la obra y en una servilleta hice una lista de diferentes actividades que podemos hacer con nuestros estudiantes aprovechando el barrio donde estudian.

Aquí la tenéis:

  1. Hacer dos copias distintas del mapa del barrio en las que figuran elementos diferentes (una farmacia, tal restaurante, la boca del metro, etc.). Los estudiantes, en parejas, se preguntan cómo llegar desde la escuela a determinado lugar.
  2. Explorar el callejero de nuestro barrio: ¿qué personajes ilustres han dado nombre a las calles?, ¿hay alguna calle con un nombre curioso?, ¿hay alguna tendencia?, ¿qué tipo de nombres predominan?, etc.
  3. Hacer una guía de nuestros lugares favoritos: bares, restaurantes, tiendas, etc.
  4. Organizar una visita guiada por el barrio (se divide la ruta o los temas entre los estudiantes).
  5. Organizar una búsqueda del tesoro o una yincana (sí, está es la ortografía que propone la Academia) por el barrio para conocerlo mejor.
  6. Buscar la información sobre la historia del barrio y organizar una exposición en clase.
  7. Organizar un concurso fotográfico y una exposición. (En el blog encontraréis diferentes ideas al respecto).
  8. Hacer propuestas para mejorar el barrio.
  9. Hacer entrevistas a diferentes personas del barrio (un vecino, un tendero, el dueño de un bar, un portero…) y conocer su relación con el barrio, sus opiniones, etc.
  10. ¿…?

Al final ese rato en el bar fue productivo. Como dice un personaje de la novela O lapis do carpinteiro de Manuel Rivas, "hai tascas que son universidades" (cito, de ahí la ortografía, el original gallego). Quería llegar a diez ideas, pero la ropa limpia estaba esperándome, así que os propongo que me ayudéis a completar la lista.

¿Qué otras ideas se os ocurren?

Anuncio buenísimo para tu clase del lunes

Hace muchos años hice como alumno un curso de formación de profesores que era importante para mi futuro profesional donde uno de mis tutores se quejaba de la “poca planificación” de mis clases, parte integral del curso.

Desde que comencé como profesor, me ha gustado llevar “casi nada” de material a clase, algo bueno, algo rico, que dará de si, que dará — si todo va bien — 60 minutos de interés y de conversación (algo que, confieso, no siempre conseguía, sobre todo cuando él venía a observarme 😉 !),

Este video, por ejemplo (o éste, o los dos) y lo que dice de las relaciones y especialmente de los hombres (y el segundo, de Donald Trump).

Lamentablemente, yo ya no tengo clases para ponerlo a prueba, pero si lo probáis, me encantaría saber qué tal fue la clase…

Hacer un remake

Busca una escena de una serie de televisión o de una película en la que dialoguen dos personajes que te parezca interesante. No debe ser muy larga (un trailer siempre puede ser una alternativa).

Diles a tus estudiantes que van a ver una escena y que tienen que memorizarla tan bien como puedan porque luego la van a repetir en parejas. Tienen que intentar recordar las frases exactas con todos los detalles posibles (duración, entonación, etc.).

Avísales de que, si no recuerdan algo, tendrán que improvisar de manera que la escena siga siendo coherente.

Para repetir la escena puedes poner nuevamente el vídeo sin sonido o incluso puedes pedirles que la representen como si estuvieran haciendo un remake.

La historia de una casa

Hace unos días vi una noticia en televisión acerca de la casa más antigua del distrito de Gracia, en el barrio de Vallcarca. Está previsto que este edificio de 1790 sea derruido para cumplir un plan urbanístico que afecta a la zona. La noticia me interesó por diferentes motivos. En primer lugar, por una cuestión sentimental: al ser hijo de Vallcarca, he pasado por delante infinidad de veces y me entristece que vayan a derribarla, porque además me parece muy bonita. Y por otro lado me hizo pensar en que una noticia como esta se podría  usar para la clase de español para imaginar cómo ha ido cambiando la vida de la casa con las generaciones…

  • ¿Cómo era Vallcarca en 1790? ¿Quiénes eran las personas que hicieron construir la casa? ¿Qué había en la casa? ¿Qué hacían cada día?
  • ¿Qué pasó en Barcelona en esos años?
  • ¿Y en 1890? ¿Cómo había cambiado la ciudad? ¿Cómo imaginan a la familia que vivía en la casa? ¿Qué había pasado en esos 100 años?
  • ¿Y 50 años después? ¿Quién vivía en la casa en 1940? ¿Cómo era la vida en Barcelona entonces?
  • ¿Y justo antes de los Juegos Olímpicos en 1990?

Por supuesto, esta actividad se puede hacer con cualquier edificio y no solamente con esta casa. Podemos dividir a los estudiantes en parejas o pequeños grupos y asignarles una época y pedirles que investiguen un poco y busquen información sobre la época, etc. y después imaginen unos personajes y su vida.

Y si elegimos un rincón de la casa e imaginamos diferentes escenas que se han vivido allí, como hace Richard McGuire en su excelente cómic Here.

Antes o después
Si estáis en Barcelona, antes o después, podéis visitar juntos la exposición sobre la fotografía en la ciudad que hay en el Palau de la Virreina.