Crear tu propio juego de la oca

Cartulinas
Yo recorté las cartulinas pero el resto del trabajo lo van a hacer mis alumnos…

Tanto Tom como yo, pensamos que la mejor manera de aprender es hacer cosas. Por eso, siempre sugerimos que sean los propios estudiantes los que preparen el material con el que practicarán el español. Hoy os proponemos una actividad de este tipo.

Todos hemos jugado alguna vez al juego de la oca o algún otro juego similar, ¿verdad? Y ¿por qué no hacer nuestra propia versión?

Lleva un juego de la oca a clase y, después de una pequeña actividad de presentación (algún pequeño ejercicio para descubrir el tema de la actividad), echad una partida. Después, reparte unas cartulinas y, en pequeños grupos, pide a tus estudiantes que diseñen un juego de casillas. Juntos, tienen que decidir las reglas del juego, a qué acciones obliga caer en determinada casilla, etc.

Aparte del vocabulario y de estrategias de negociación, puedes practicar con esta actividad estructuras condicionales y perífrasis de obligación o imperativo: si caes en esta casilla, tienes que retroceder dos / retrocede dos.

Una vez acabados los tableros, los estudiantes se mezclan con estudiantes de otros grupos y juegan una partida.

Tom añade:
¡No recordaba (quizá ni sabía) que todos los juegos de la oca tienen tantas casillas especiales!

Quizás podríamos "pasar" de la tradición y crear juegos de la oca temáticos, por ejemplo del Camino de Santiago:

  • Bebiste de un pozo envenenado. Pierdes un turno.
  • Señalización defectuosa: Tira dos veces — ¡hacia atrás!
  • Etcétera…

En vez de numerar las casillas, podrían poner nombres de pueblos y ciudades: Puente la Reina, Logroño, Santo Domingo de la Calzada…

  • León: ¡Qué maravilla de catedral! … ¡Pero pierdes tu turno!
  • Frómista: ¡Tienes ampollas! Pierdes un turno
  • Ponferrada: ¡Quedas detenido por los Templarios! Pierdes dos turnos

Si tenemos acceso a gente (¿otros profesores…?) que han hecho el Camino, quizás podrían preguntarles sobre sus experiencias y los posibles percances del viaje.

Y desde luego, los alumnos también tendrían que ilustrar sus casillas:

Con pan y vino se anda el camino

Divertido.

Juego fácil y divertido: Trueque a ciegas

tarjetas

Ejemplos de tarjetas para la actividad (entre paréntesis, con un nivel más alto, puedes ir añadiendo posibles defectos, etcétera…)

Da a cada estudiante una tarjeta con el nombre de un objeto.

En parejas, los estudiantes tienen que describir propiedades de su objeto sin decir de qué se trata con el objetivo de decidir si intercambian su objeto con el de su compañero.

Finalmente, se hace una puesta en común para ver quién ha perdido una gran oportunidad, quién se ha librado de un trasto inútil y ha conseguido algo mejor o quién ha conservado un buen objeto.

Si los estudiantes tienen un buen nivel de español, puedes ir complicando la actividad, como hemos propuesto en los ejemplos de tarjetas; o por ejemplo, dándoles una serie de objetos y un problema que tienen que solucionar ("tienes que hacer un regalo, pero no tienes dinero; tu habitación es muy aburrida y necesitas algo que le dé vida…").

El juego de las terribles disyuntivas

Disyuntiva clásica

Disyuntiva clásica | Foto: Tom Walton

Escribe unas cuantas preguntas como estas en tarjetas:

  • ¿Preferirías quedarte calvo o tener pelo por todas partes?
  • ¿Preferirías ser un actor magnífico pero olvidado o un actor mediocre pero muy famoso?
  • ¿Preferirías poder entenderte con los animales o hablar todas las lenguas del mundo?
  • ¿Preferirías llegar al Final del Mundial y marcar el gol de la victoria con la mano, o perder limpiamente?

Cada estudiante coge una y contesta. Tiene que explicar por qué.

A continuación, pide a tus estudiantes que preparen unas cuantas preguntas más en casa para ir jugando de vez en cuando. Excelente como warmer

Aquí — en inglés muchas más, algunas francamente macabras y/o sexistas, pero otras muy divertidas. Esta también es muy divertida.

(Y, en español, esta nos ha hecho reír mucho ;-) )!

Recortes de prensa en un grupo de WhatsApp

Lo que cobran los jugadores
Un ejemplo: lo que más ha dado de si este verano

Aquí una idea que ha funcionado muy bien: cosas que salen en la prensa, fotografiadas con el móvil y compartidas en un grupo de WhatsApp.

Con un grupo de amigos, ingleses y españoles (y ahora también una francesa — salut Marie!), llevamos varios meses compartiendo lo que sea: ha de ser interesante y el reto que nos hemos propuesto es generar debate y a través del debate aprender el idioma – que en nuestro caso son DOS idiomas (¡ahora tres!)

Es informal, divertido, a veces algo caótico pero adictivo y sorprendente cuánto consideramos que (al menos algunos) hemos aprendido.

Creo que puede funcionar también con una clase más formal – siempre y cuando todos los alumnos tengan WhatsApp y estén dispuestos a jugar…

Ver también Pictures taken by learners, shared via WhatsApp

Juego: el rey de la experiencia

¿Conocéis el juego "Yo nunca he…"? Algunas películas han popularizado este juego de beber y, la verdad, es que puede resultar útil en clase. Si lo adaptamos, claro ;-) !

¿Qué os parece jugar de esta manera: los estudiantes tienen que pensar en las cosas más extraordinarias, increíbles, infrecuentes… que hayan vivido para conseguir eliminar a los estudiantes que no tengan tanta experiencia como ellos?

Un estudiante dice: "he conocido a una persona famosa". Los demás estudiantes que tienen la misma experiencia levantan la mano y los que no quedan eliminados. El objetivo es conseguir ser el último en el mayor número de rondas posible. ¡Solo valen experiencias auténticas!

Si tienes estudiantes con más nivel, puedes complicar el juego. Dales la posibilidad de mentir. Cuando un estudiante cuenta una experiencia, tiene un minuto para dar detalles y convencer a los demás de que su historia es verdad. Sus compañeros pueden hacerle preguntas y, cuando pasa un minuto, votan si es verdad. Al final gana el estudiante que queda el último y se descubren cuántas historias eran verdad y cuántas realmente mentira.