Anuncio buenísimo para tu clase del lunes

Hace muchos años hice como alumno un curso de formación de profesores que era importante para mi futuro profesional donde uno de mis tutores se quejaba de la “poca planificación” de mis clases, parte integral del curso.

Desde que comencé como profesor, me ha gustado llevar “casi nada” de material a clase, algo bueno, algo rico, que dará de si, que dará — si todo va bien — 60 minutos de interés y de conversación (algo que, confieso, no siempre conseguía, sobre todo cuando él venía a observarme 😉 !),

Este video, por ejemplo (o éste, o los dos) y lo que dice de las relaciones y especialmente de los hombres (y el segundo, de Donald Trump).

Lamentablemente, yo ya no tengo clases para ponerlo a prueba, pero si lo probáis, me encantaría saber qué tal fue la clase…

Concurso de relatos para el día de Sant Jordi

112 ovejas, 113 ovejas...

A las 4 de la madrugada hace ya horas que da vueltas en la cama, incapaz de dormirse…

¿Quieres hacer alguna actividad literaria para celebrar con tus estudiantes el día del libro?

¿Por qué no les animas a participar en el concurso que ha organizado el periódico La Vanguardia con el escritor catalán Quim Monzó?

Se trata de terminar el relato empezado por Monzó en un máximo de 250 palabras. Por supuesto, hay premio (un ordenador). Pero eso no es lo más importante…

Después de leer y trabajar el texto de Monzó pueden escribir su propio final. O podéis escribir uno entre toda la clase, de forma colaborativa, como ya os hemos propuesto en otras ocasiones.

O podéis hacer de jurado y leer algunas de las propuestas que han enviado los lectores del periódico y elegir la que creéis que debe ganar.

Se puede participar hasta el día 12. ¡Suerte!

Trabajemos la riqueza dialectal del español con los estudiantes

Estos días se ha celebrado el VII Congreso Internacional de la Lengua Española en San Juan de Puerto Rico, donde se han reunido personalidades de todo el mundo hispanohablante.

Este tipo de acontecimientos nos puede ser muy útil para hacer a nuestros estudiantes tomar conciencia de la diversidad de modos de hablar español e introducir en el aula la variedad de acentos, léxica, etc.

Los manuales, los exámenes, etc. son cada vez más sensibles a la riqueza dialectal del español y con más frecuencia la encontramos en las audiciones, en la procedencia de los textos, etc. Así que no está de más trabajarlo un poco con los estudiantes.

Con motivo del congreso, el periódico El País ha publicado un simpático juego que nos puede ser muy útil, especialmente con niveles altos. Consiste en escuchar a veinte personas que explican un término característico del habla de su país e intentar reconocer su procedencia de entre cuatro opciones que se proponen.

Las palabras que describen pueden ser una pista, especialmente para aquellos estudiantes que hayan vivido en diferentes países hispanohablantes. Pero lo más importante no es resolver bien el cuestionario, sino tomar conciencia de la variedad dialectal del español. De hecho, en clase me parece que lo mejor es poner audios identificados de cuatro hablantes de países distintos y luego el del test de El País y que, después de oír el modelo, los estudiantes intenten identificar el acento.

Otros recursos con los que trabajar las diferencias dialectales que nos gustan mucho:

El catálogo de voces hispánicas del Centro Virtual Cervantes, que nos ofrece un material excelente para trabajar la comprensión auditiva en niveles altos.

Y la dialectoteca del español de la Universidad de Iowa.

Con un poco de imaginación seguro que encontráis muchas formas de explotar estas páginas en clase. Yo las uso con frecuencia y os garantizo que son un material excelente.

Cómo salvar el mundo con el subjuntivo y un poema de Borges

Recientemente he visitado a mis amigos Marta y Albert y, durante un paseo juntos, les estaba hablando del poema de Borges "Los justos" y, rápidamente, Marta vio que le iba de perlas para trabajar con sus estudiantes de nivel C1 las oraciones de relativo.

Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.

El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

Así que nos pusimos manos a la obra para buscar una buena manera de explotarlo en clase para trabajar los objetivos que Marta se había propuesto.

Por ejemplo:

Leed el poema y propón a tus estudiantes que discutan por qué Borges ha elegido a esas personas para salvar el mundo. ¿Creen que lo que hacen es tan importante? ¿Tienen algo en común?

Después, háblales de la tradición judía de los justos: 36 personas que viven en el mundo sin conocer la existencia los unos de los otros y que gracias a su comportamiento son la razón por la que Dios decide no destruir el mundo.

¿Entienden mejor ahora el sentido del poema?

¿Qué otras personas creen que podrían formar parte de ese grupo de 36? Anímales a que cada uno piense en tres personas más y compartan sus ideas con la clase. En función del nivel y de lo que quieras practicar puedes darles un modelo más complicado o más sencillo. Para practicar las oraciones de relativo con subjuntivo podría ser algo como: Yo propongo a alguien que defienda los derechos de los desfavorecidos.

A continuación explícales que según la tradición judía cada vez que muere un justo aparece otro, de manera que siempre hay 36. ¿De todas las personas que han imaginado, quién creen que debería ser el siguiente justo en caso de que quedase un lugar vacante? Anímales a que en grupos elijan solo uno y pídeles que argumenten su decisión.

Podéis hacer una puesta en común y para acabar discutir las razones por las que, en general, creen que el mundo debería salvarse de la destrucción.

La tecnología no para enseñar sino para aprender

Your whole purpose is your learners' autonomy and your own redundancy | Michael Lewis, The Lexical Approach

Como profesor/a eres un pájaro, un pájaro con un nido lleno de crías. Tu trabajo es darles de comer, el subjuntivo en sus múltiples formas son gusanos: gordos y feos pero necesarios para que aprendan a volar…

Y tu objetivo principal es ése: que abandonen el nido, porque ya saben volar, porque ya no te necesitan, como propone Michael Lewis en nuestra cita de hoy.

La tecnología no para enseñar sino para aprender
Con el tiempo, he pasado de ser profesor de idiomas a ser más bien profesor de informática, dedicando al año muchas más horas a enseñar informática a profesores de idiomas que a enseñar el idioma de Shakespeare a los estudiantes de mi inglés materno.

Como profe de informática también soy pájaro y a menudo cuando veo volar a mis crías pienso que he hecho francamente mal mi trabajo: yo les enseñé a no utilizar la tecnología y a ponerla en manos de sus alumnos — y sin embargo continúan dedicando horas a buscar imágenes en Google y a preparar sus PowerPoints. Y (mea culpa) nuestra cuenta de Instagram sigue sin tener ni una solo foto hecha por un alumno…

Creo que en el mundo de la enseñanza de los idiomas (quizás en el de la enseñanza en general) nos hemos equivocado de camino: mientras nuestros alumnos han salido disparados por una autopista que abrieron hace ya unos cuantos años, los profesores hemos continuado por una pista sin asfaltar que hemos seguido desde hace siglos que conduce sólo al pueblo de nuestros antepasados, a la metodología de siempre: yo enseño, tú aprendes.

Pero ¿por qué continuamos utilizando nosotros la pizarra, por muy digital que sea, cuando en los bolsillos de casi todos nuestros alumnos, hay posibilidades casi infinitas en los dispositivos que a menudo superan en cantidad al número de personas que tenemos delante nuestro en clase, cuando (si les pedimos no que apaguen sino que enciendan) la tecnología que llevan en sus bolsillos les llevaría más rápido a nuestro objetivo común: poder dejar de pagar para aprender el idioma de Cervantes?

Camino hacia la independencia con la tecnología
Os proponemos las siguientes actividades para que vuestros alumnos comienzan a independizarse. Y ya que hemos comenzado con Michael Lewis, autor de The Lexical Approach, las 4 son para ayudarles a mejorar su vocabulario — posiblemente el camino más directo a la autonomía.

1 | Memrise, para aprender vocabulario
Durante muchos años recomendaba a mis alumnos hacer listas de vocabulario a dos columnas, con la traducción en la segunda columna, taparla e ir bajando, comprobando así que habíamos aprendido el vocabulario nuevo:

Aprender el vocabulario (versión 1987)

Aprender el vocabulario, versión 1987 — cuando no había (!!!) apps

Hoy en día Memrise nos permite hacer algo parecido en el móvil pero de forma mucho más divertido.

Actualmente tiene más de 300.000 "cursos" creados por los usuarios para aprender no solamente idiomas como el español o el inglés (y mucho más aparte de idiomas), es gratis, disponible para iOS y Android, adictivo y basado en principios sólidos sobre el aprendizaje.

Para los idiomas, los "cursos" (muy fáciles de crear) pueden ser las fichas de vocabulario de un determinado tema o unidad didáctica, del vocabulario que haya salido durante una semana, un trimestre, etcétera.

Recomiendo:

  1. Probarlo tú con un idioma que tú quieras aprender (o probar con 1026 phrasal verbs en inglés 😉 )!
  2. Crear tú un "curso" para tus alumnos
  3. Pedir un voluntario para crear el siguiente, y el siguiente…
  4. Proponer a los alumnos que hagan otros cursos y/o continuar creando ellos sus propios cursos, por su cuenta, de forma autónoma, a compartir (o no) con sus compañeros

2 | Quizlet, también para el vocabulario
Bastante parecido a Memrise, Quizlet no es tan bonito y moderno (y tampoco tan adictivo) pero con una ventaja importante: una lista de vocabulario se puede importar de Word o de Excel o de un documento de Google Drive compartido.

Recomiendo hacer con Quizlet lo que hemos propuesto con Memrise, pero al crear el voluntario el primer curso para la clase, sugiero la siguiente dinámica:

Tu trabajo, SOLO el 4 y el 5

  • Formar un pequeño grupo (2 o 3 personas) de voluntarios que escribirán el vocabulario en un documento de Google Drive que compartirán también contigo
  • Hacer tú las correcciones necesarias
  • Importar ellos el documento corregido a Quizlet
  • Compartirlo con los demás miembros de la clase

3 | Instagram en vez de hacer los deberes
Sobre todo quizás en niveles más bajos, si tienes muchos usuarios de Instagram en tu clase, como hemos comentado en una entrada anterior, puede ser una herramienta muy interesante para ir creando un diccionario visual de lo que se ha visto en clase.

Es un trabajo que los alumnos harán en gran parte fuera de clase pero muy bueno para reciclar lo visto en clase. Temas: comida, transporte, electrodomésticos, etcétera — repasamos el vocabulario fotografiándolo en el móvil.

Camino a la independencia, es muy bueno despertar ese interés: entro donde sea, en una tienda, en un bar, tengo delante mío una playa — ¿qué objetos puedo fotografiar y cómo se dicen en castellano?

En ese camino, el resultado es importante (¡motiva!) pero también lo es que el alumno aprecie que su profe no va a hacer todo el trabajo y que ese trabajo no se hace exclusivamente en horas de clase.


Atención a la privacidad
En Instagram podemos mantener la privacidad y tanto para profesores como para alumnos que no quieran mezclar su vida privada con la vida de la clase, abrir una segunda cuenta de Instagram es una alternativa. Hay apps que nos permiten llevar dos desde un único dispositivo y también se pueden llevar (como hago yo), desde dos dispositivos diferentes — un móvil y un iTouch, por ejemplo.

Ver también la privacidad en Memrise, Quizlet (interesa también esto) y Twitter.


En niveles superiores, creo que Instagram es más interesante para otro tipo de actividad, sobre todo aquellas que generen más interacción — oral o a través de los comentarios a las fotos. En niveles más bajos, trabajamos con sustantivos fotografiables pero a partir de un B2 son unidades léxicas más complejas, más abstractas y menos fotografiables.

Ver sin embargo la muy interesante iniciativa de InstagramELE.

Hace 30 años siempre acababa mis clases con una frase que mis alumnos odiaban: "For homework, I'd like you to…". Hoy, en la única clase que hago cada semana, les digo "Can you Instagram that…?"

4 | Twitter para aprender el vocabulario con Andrés Iniesta (etcétera)
Para los usuarios de Twitter, a partir de pongamos un B2, seguir a algún famoso que nos interese (un futbolista, por ejemplo, si nos interesa el fútbol) también es buena manera de practicar el idioma.

Es una excelente manera de poner a prueba nuestra comprensión escrita (también oral si tuitea videos) y marcando como favoritos aquellos tuits que contengan palabras o expresiones que entendemos (o casi) pero no usamos es una muy buena manera de ampliar nuestro vocabulario (y sorprender luego a nuestro profe, que alucinará con lo que sabemos decir ¡sin intervención suya!).

Recomiendo pasar después el nuevo vocabulario de los favoritos de Twitter, a una libreta, o a Quizlet o Memrise…

Aquí, para poner a prueba vuestro inglés (¡y francés!) 😉 , os explico la idea con detalle:

Para los que no son usuarios, hacerse una cuenta es gratis y muy fácil, y seguir única y exclusivamente a Andrés Iniesta o quien sea, a nadie más y no tuitear tú jamás también es una opción. No se trata de estar o no en Twitter, se trata de aprender el castellano como sea, y en parte por tu cuenta.

Otras apps
Anteriormente también hemos recomendado Kahoot, siempre y cuando el trabajo lo hagan los alumnos, no el profesor, preferiblemente en pequeños grupos.

Por lo general, no soy partidario de pedir a los alumnos que instalen apps (a no ser que realmente las vamos a utilizar mucho — como podría ser el caso de Spreaker Studio si quisiéramos hacer que hicieran un podcast semanal. Pero sí suelo recomendar apps que les ayudarán a independizarse de mí, como podría ser el caso de la app de gramática de Difusión (7.99€, pero se puede probar gratis).

Dicho sea de paso, si queréis un buen warmer, pedirles que comenten con sus compañeros qué apps tienen y cuáles usan más en sus móviles. Y ¿verdad que siempre recomiendas que cambien en su móvil el idioma al castellano?

Pero si nos queréis proponer otras apps — sobre todo las que liberarán al alumno del martirio de su profe (!) — por favor, no dejéis de hacerlo, abajo, en los comentarios.

Recomendamos
Por las actividades prácticas que incluyen, entre otras cosas, recomendamos dos libros de Michael Lewis: The Lexical Approach (1993 | Amazon) y su hermano menor, Implementing the Lexical Approach (1997 | Amazon).

¡Debería haber un app que nos permitiera calcular qué porcentaje de nuestras clases dedicamos a la gramática vs el vocabulario (y un largo etcétera)!

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Para celebrar los primeros 30 años de IH Barcelona como centro de Formación ELE, vamos publicando cada semana una cita o frase de las que nos han ayudado a formarnos como profesores y como personas.