Cómo salvar el mundo con el subjuntivo y un poema de Borges

Recientemente he visitado a mis amigos Marta y Albert y, durante un paseo juntos, les estaba hablando del poema de Borges "Los justos" y, rápidamente, Marta vio que le iba de perlas para trabajar con sus estudiantes de nivel C1 las oraciones de relativo.

Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.

El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

Así que nos pusimos manos a la obra para buscar una buena manera de explotarlo en clase para trabajar los objetivos que Marta se había propuesto.

Por ejemplo:

Leed el poema y propón a tus estudiantes que discutan por qué Borges ha elegido a esas personas para salvar el mundo. ¿Creen que lo que hacen es tan importante? ¿Tienen algo en común?

Después, háblales de la tradición judía de los justos: 36 personas que viven en el mundo sin conocer la existencia los unos de los otros y que gracias a su comportamiento son la razón por la que Dios decide no destruir el mundo.

¿Entienden mejor ahora el sentido del poema?

¿Qué otras personas creen que podrían formar parte de ese grupo de 36? Anímales a que cada uno piense en tres personas más y compartan sus ideas con la clase. En función del nivel y de lo que quieras practicar puedes darles un modelo más complicado o más sencillo. Para practicar las oraciones de relativo con subjuntivo podría ser algo como: Yo propongo a alguien que defienda los derechos de los desfavorecidos.

A continuación explícales que según la tradición judía cada vez que muere un justo aparece otro, de manera que siempre hay 36. ¿De todas las personas que han imaginado, quién creen que debería ser el siguiente justo en caso de que quedase un lugar vacante? Anímales a que en grupos elijan solo uno y pídeles que argumenten su decisión.

Podéis hacer una puesta en común y para acabar discutir las razones por las que, en general, creen que el mundo debería salvarse de la destrucción.

Actividades para Sant Jordi (23 de abril)

La leyenda de Sant Jordi

La leyenda de Sant Jordi | Imagen: Xapo

Para los que dais clase en Barcelona (y por qué no, en otros lugares), el jueves 23 es Sant Jordi. Es un día importante en la vida de la ciudad y os proponemos algunas de las actividades que ya hemos publicado que se adaptan bien si queréis hacer algo especial.

Y, si os gusta la idea de crear poemas en clase, también tenéis esta otra entrada en nuestro blog de tecnología (contenidos en inglés) que genera un producto final curioso:

Dibujar corderos como sonrisas: escribir poemas colaborativos en clase

Poema de Melissa y Elina

El flujo de ideas (Melissa y Elina)

Tutora en nuestros cursos de formación, nuestra compañera Susana Ortiz nos explica lo que hizo en un curso intensivo de español (nivel B1), a partir de una actividad propuesta por Rosana Acquaroni Muñoz en DidactiRed.

Sus compañeros de clase eligieron el de Melissa y Elina como el mejor poema creado.

Con un nivel superior, para sacar más partido de la actividad, quizá podríamos pedirles que ilustren de alguna manera el poema. Por ejemplo:

Casas como una idea

Crear casas como una idea

No hace falta que todo el mundo dibuje, ni que realmente nadie "sepa" dibujar: ya que los poemas salen bastante surrealistas, dibujarlos es incluso más fácil.

También en un nivel superior, los demás pueden intentar "explicar" el dibujo (y contrastar sus explicaciones con lo que intentaba captar el dibujante — y "explicar" también, en la medida de lo posible, qué quieren decir los versos de los poemas creados.

Otro ejemplo:

Beber sueños

Beber sueños como una cerveza

Si luego aprovechamos la tecnología (un blog, Facebook, Twitter, etcétera…) para compartir los poemas, siempre va bien tener alguna imagen para ilustrarlos — y creemos que es mil veces mejor que lo hagan los alumnos, sin robar imágenes de la web.

Una duda: ¿deberíamos haber corregido ese "sanrisas" (ver la primera imagen)?

Poemas e imágenes: Qué relación tienen…

Si vas a trabajar con tus estudiantes un poema, un vídeo, un texto sobre cualquier cosa, presenta diferentes fotografías que tengan alguna relación entre sí y con lo que vayáis a trabajar después.

Por ejemplo, si quisiera comentar con mis estudiantes el siguiente poema…

Raíces y alas. Pero que las alas arraiguen
y las raíces vuelen.

… yo llevaría a clase una foto de un trasatlántico de principios del siglo XX, una fotografía de Zenobia Camprubí, otra de las raíces de un árbol, otra de un rascacielos de Nueva York y un mapa de Puerto Rico.

Mostraría las imágenes y les pido a los estudiantes que en parejas discutan qué relación creen que hay entre ellas. A lo mejor les habría dicho que tienen relación con un poema que leeremos después. O no.

Finalmente, después de escuchar rápidamente sus hipótesis les explicaría que vamos a leer un poema de un poeta llamado Juan Ramón Jiménez que pertenece al libro Diario de un poeta recién casado. Que la mujer con la que se casó el poeta es Zenobia Camprubí, la mujer de la foto, con la que emprendió un viaje en barco hasta Nueva York, durante el cual fue escribiendo muchos de los poemas del libro, como el que vamos a leer en el que aparece la palabra "raíces" y que este no sería el último viaje de la pareja rumbo a América, ya que años después, al estallar la Guerra Civil, se marcha con su esposa a Washington y después a Puerto Rico, donde morirá en 1958.

Cuanto más inconexas parezcan las imágenes, más divertido.

Los micropoemas de Ajo

Hace unas semanas os proponíamos diferentes maneras de utilizar los poemas como actividades de calentamiento; la semana pasada, un taller de microrrelatos.

Ahora os proponemos un material que es una joya para la clase de español: los micropoemas de Ajo:

Te voy a tener que matar,
no me queda otro remedio,
el día menos pensado
te encuentran cosido a besos.

Para qué quiero un reloj
si es tiempo lo que no tengo.

Te adoraré siempre y me importas un pimiento
todavía no riman
pero ya rimarán con el tiempo.

También, en general, detecto
mucho miedo y poco peligro.
No hay peligro suficiente
para tanto tiempo como tenemos.

En Youtube encontrarás otros poemas recitadas por la propia autora.

¿Cuándo usarlos?
Para empezar la clase con los estudiantes puntuales, para terminarla, para dar paso a la pausa, cuando nos parece que los estudiantes están cansados, para presentar un tema…

¿Cómo usarlos?

  • Simplemente escuharlos o leerlos, sin más.
  • Pero también se puede analizar alguno de los juegos lingüísticos que aparecen en los poemas.
  • Debatir sobre el significado o sobre si se está de acuerdo.
  • Escribir una réplica o un poema de características similares.

¿Más propuestas…?