Celebración del día internacional del libro

En el año 1995, la Unesco declaró el 23 de abril el Día Internacional del Libro, a instancias de la Generalitat de Catalunya. El principal motivo por el que se eligió este día fue la tradición con la que los catalanes celebran el día de san Jorge (Sant Jordi), que consiste en el intercambio de rosas y libros entre los enamorados. Además, casualmente, el 23 de abril es el día en el que han fallecido escritores tan importantes como Miguel de Cervantes y William Shakespeare, o el día del nacimiento de otros, como Nabokov o Josep Pla.

Navegando por Internet, podéis encontrar mucha información sobre la leyenda de San Jorge y sobre cómo se celebra el día de Sant Jordi en Cataluña y el origen de la costumbre de regalar rosas y libros. Con un poco de imaginación, seguro que se os ocurren mil formas de presentar esta bella tradición a vuestros estudiantes. Esperamos que las compartáis con nosotros.

Una de las formas de celebrar el día de Sant Jordi en las escuelas es organizar un concurso literario. Este año nosotros hemos organizado un concurso con el tema "Mi vida en solo 6 palabras".

Pero hay muchas otras ideas que puedes aprovechar para montar vuestro pequeño certamen literario en clase. Yo os propongo dos muy poéticas: un concurso de haikus y un concurso de limericks.

El haiku es una estrofa tradicional de la poesía japonesa formada por tres versos de 5, 7 y 5 sílabas. Muchos autores hispanos han utilizado esta estrofa, desde Borges hasta Benedetti. En nuestro caso, no es necesario ser estricto con el cómputo de sílabas; bastará con que los estudiantes respeten que el segundo verso sea más largo para mantener el ritmo. Lleva algunos ejemplos a clase para que se familiaricen con la estrofa.

Como ejemplo, uno de Borges:

La luna nueva
ella también la mira
desde otro puerto.

Puedes encontrar muchos más en el rincón del haiku.

El limerick es otra forma poética de carácter humorístico. Consta de cinco versos cuya rima se distribuye de la siguiente forma: AABBA. Generalmente en el primer verso aparecen el protagonista de la anécdota que se explica y el nombre de un lugar. Para aprender a escribir un buen limerick, te recomendamos la lectura del capítulo correspondiente de la Gramática de la Fantasía de Gianni Rodari.

Como ejemplo, os copiamos la traducción que hicieron Cristóbal Serra y Eduardo Jordá de un limerick del gran maestro del género Edward Lear, publicada en el libro Disparatario, editado por Tusquets en 1984.

Había un viejo de Pisa
que no podía tolerar la prisa.
Cabalgó hasta tierra sarda
a lomos de una tortuga tarda,
aquel lunático viejo de Pisa.

Por supuesto, estaremos encantados de leer las mejores creaciones de vuestros estudiantes.

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