Tarea de expresión escrita creativa: San Jorge y el microbús

VW microbus

En un escaparate | Foto: Tom Walton

Hoy publicamos una actividad que propusimos para Sant Jordi que ha dado buenos resultados; tiene más sentido para el 23 de abril, pero es adaptable para cualquier día del año (ver primer comentario). Se publicó la semana pasada en nuestro blog Technology in Language Learning (contenidos en inglés).

Con jóvenes de 15-16 años, de un nivel teórico de B1-B2, para una clase (de inglés) de mi amiga Kim, propuse la siguiente actividad de digital storytelling para Sant Jordi, que en Cataluña celebramos mucho, en muchos colegios con actividades de expresión escrita.

Materiales
Como puntos de partida:

  • La foto del microbús VW que ves al inicio de esta entrada
  • El siguiente esquema para la historia, muy incompleta, con muchos interrogantes, que se detalla a continuación

rough sketch

La historia, que los alumnos tenían que acabar en grupos de 5-6 (se trata de una clase de 25 alumnos, ¡glups!):

Una persona (¿hombre…? ¿mujer…?) sale del Pueblo A (¿por qué…?), al volante de un microbús VW para ir al Pueblo B (¿en qué país…? ¿a cuántos kilómetros…?), atravesando una sierra por pistas en malas condiciones, tal como se ve en el esquema. Durante la travesía, recogen a otros viajeros (¿cuántos caben en un VW…?) que quieren ir a… (¿dónde…? ¿por qué…? ).

Uno de los viajeros es Sant Jordi, otro es un dragón (no necesariamente un dragón como los de los cuentos, pero una viejita de MUY mala leche, por ejemplo…).

No se sabe nada más: tenéis que completar lo que falte. Cada uno de vosotros es un viajero, y entre todos tenéis que poneros de acuerdo sobre qué ocurrió y luego contar la historia individualmente desde tu punto de vista, colaborando con los demás para crear una historia coherente.

Los alumnos de Kim utilizaron documentos compartidos de Google Drive (aunque algunos papel y boli). También funcionaría muy bien en un blog o con Tackk.

Con Tackk, uno de los alumnos tendría que copiar y pegar todas las versiones de la historia, o todos tendrían que utilizar el mismo usuario, pero aparte de eso, es muy fácil de usar.

Lo que se hizo:

  1. Una clase (50 minutos) para hacer — en grupos de 5 a 7 — una lluvia de ideas para la historia/las diferentes versiones de la historia; mientras tanto, Kim contribuía con todas las ideas que podía y el vocabulario que necesitarían para contar lo que ocurrió
  2. Tres días para escribir las historias en casa, aprovechando la tecnología (Google Drive, Skype, WhatsApp…) para la colaboración con los demás miembros del grupo, más o menos sin intervención de la profesora
  3. Una clase para acabar y presentar las historias, leer y comentar las de los demás, y hacer una valoración del proyecto, etcétera.

El resultado fue bueno, aunque como comentó Kim, algunos de sus alumnos son "complicados" (por así decirlo 😉 ).

Las actividades de expresión escrita colaborativas funcionan en clase. Si ayudas, si proporcionas ideas además de correcciones, son realmente divertidas.

Luego, acabado el proyecto con su clase, Kim me pasó esta otra foto. Dice que quizás serviría para hacer una segunda parte de la historia:

VW microbus

En otro escaparate… | Foto: Kim

Las actividades de expresión escrita colaborativas funcionan en clase, incluso con los alumnos que dicen que "odian" la expresión escrita. Si ayudas, si proporcionas ideas además de correcciones, son — vencidas las reticencias iniciales — realmente divertidas (y productivas).

A menudo me han preguntado, "¿Podemos hacer otra actividad así?". Si te preguntan eso, ¡di que sí! De todo lo que he probado en clase en los últimos 30 años, la escritura colaborativa creativa es quizás lo que mejor ha funcionado.

Para los lectores que tengan el First Certificate (un B2 en inglés)
Nuestro blog Technology in Language Learning (y fíjate como ¡no es Language Teaching!) puede ser de interés. Muchas (pero no todas) de las actividades son adaptables para la clase de ELE.

También te podría interesar las ideas para clase que publico en Twitter.

Añadir a favoritos el permalink.

3 Comments

  1. Para los otros 364 días del año, no tiene mucho sentido incluir a San Jordi/Jorge, como tampoco en lugares donde quizás no tiene la importancia que tiene en Barcelona.

    Os recomendaría cambiar el personaje (quizás a libre elección de los alumnos: pueden recoger quien quieran).

    Una alternativa: recogen dos hombres, uno bajo y gordo, el otro alto y flaco, quizás vestido con algo muy raro en la cabeza a modo de sombrero 😉 !

  2. Sí, Laurel y Hardy siempre dan juego. 😉

  3. Jaja 😉 !!! Pero, hablando en serio, yo insistiría que fueron siempre personas — famosos o no — de países donde se habla el castellano. ¿Almodóvar? O cualquier personaje del momento… ¿Rato, intentando esconderse por allí, quizás en los Andes?

Deja un comentario