El secreto de cómo sacar provecho de las redes sociales

No aprendemos de la experiencia. Aprendemos de la reflexión sobre la experiencia

En el 2002, en una academia de cuyo nombre no quiero acordarme, tenía un grupo "complicado", adolescentes que ponían a prueba todo lo que sabía de ser profesor. Casi nada de lo mucho que probé daba el resultado deseado y, un poco desesperado, comencé mi primer blog, con Blogger, una herramienta entonces todavía novedosa, como diario de navegante perdido sin brújula en aguas turbulentas.

Después de clase, inmediatamente después, al llegar a la sala de profesores, apuntaba en el blog lo primero que me venía a la cabeza sobre la clase: ¿qué había pasado?, ¿qué había funcionado (o no) y por qué?, ¿qué incidentes críticos se produjeron y cómo los resolví (o no)?

Escribirlo me ayudaba a reflexionar sobre lo ocurrido y aunque al final de aquel trimestre perdí el grupo sin haberles "ganado" y dejé de escribir el blog, después hice muchos más, algunos totalmente privados (como aquel primero); otros compartidos solo con mi familia o con amigos; otros muchos más con alumnos (casi siempre privados, compartidos solo con ellos); y otros totalmente públicos, como éste y el blog de tecnología que también escribo [en inglés] como parte de mi trabajo.

Este, En mi bolsillo, escrito por nuestros alumnos, que luego no ha tenido continuidad, era uno de los que más me gustaba.

Crear tu propio blog
Esta semana, en vez de proponer actividades para tus alumnos, quiero proponer dos para que las hagas tú — la primera, crear tu propio blog para tener un espacio para la reflexión sobre lo que ocurre en tu clase. Yo te recomendaría Blogger para crearlo.

Con los años vamos acumulando experiencia, pero ¿aprendemos de la experiencia, o simplemente la repetimos? Ese espacio digital para la reflexión que es tu blog te permite tener donde ir incubando esas dudas, dudas que luego se transforman como mariposas en ideas, en caminos a seguir.

Os recomiendo:

  • Elegir el grupo (o alumno/s) más problemático que tengas;
  • Escribir una nueva entrada al menos dos veces a la semana, las entradas tan cortas o largas como quieras
  • Hacerlo lo antes posible después de la clase;
  • Apuntar en el blog tanto lo positivo como lo negativo y reflexionar sobre los dos (¿qué funcionó, o no, y por qué?)
  • Compartir el blog con al menos un compañero, y reflexionar los dos sobre las reflexiones del compañero (pero si lo haces con un compañero, ¡no te enrolles mucho 😉 !)
  • Continuar publicando entradas y comentarios durante al menos un mes

Por largos años de experiencia con blogs como diarios, soy de los que escriben lo primero que se les ocurra al sentarse, pero si prefieres algo más ordenado y enfocado, en esta excepcional serie de libros de metodología  [en inglés], hay un libro muy interesante de Duncan Foord, The Developing Teacher, con muchas actividades prácticas de reflexión para ayudarnos a seguir creciendo como profesores y formadores.

Participar de forma regular en las redes sociales
Si la idea de escribir tu propio blog no te atrae, y no te atrae tampoco la idea de tener un blog donde puedan escribir tus alumnos, te recomiendo otra cosa: participar de forma más activa en las redes sociales — blogs, Facebook, Twitter, etcétera.

El secreto de sacar provecho de las redes sociales… seguir a menos gente

No tengo cifras pero tengo la impresión que antes (es decir antes de Facebook, etcétera), la gente dejaba más comentarios en los blogs, pero que han dejado de hacerlo porque ya no tienen tiempo: necesitan mantenerse mínimamente a flote en el alud de noticias y actualizaciones (y, seamos sinceros, auténticas chorradas) que publican los que siguen aún cuando no les parece interesante la mayoría de lo que publican.

Lo malo de las redes es que hacemos esto:

Las redes sociales para ahogarte
Las redes sociales: y volver a comenzar…

Y hemos de olvidar en seguida casi todo lo que nos haya "gustado", porque la ingente cantidad de información no nos da tiempo para procesarla mejor, para hacer algo con ella — como reflexionar y crecer como personas y profesores, por ejemplo.

Lo que habría que hacer es esto:

Las redes sociales para comenzar a crecer
Las redes sociales: y comenzar a crecer

Es decir, responder con los comentarios, estemos donde estemos: en un blog, en Twitter, en un grupo de Facebook…

Pero ¡si no hay tiempo para eso!

Hay. Créeme que sí que hay.

El secreto de sacar provecho de las redes sociales: no se trata de a quién sigues, sino de a quién dejas de seguir, de seguir a menos gente.

De esa manera, hay más tiempo para escuchar a los que consideras que tienen algo que decir que te ayudará de alguna manera. Y ya que hay más tiempo, podrás hacer algo más valioso aún: dialogar con ellos (¡aunque no estés de acuerdo!).

Y de escuchar, de reflexionar, de dialogar, seguir aprendiendo a enseñar.

Logo 30 años formando profesores30 años en 30 citas, #15
Para celebrar los primeros 30 años de IH Barcelona como centro de Formación ELE, vamos publicando cada semana una cita o frase de las que nos han ayudado a formarnos como profesores y como personas.

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10 Comments

  1. No podría estar más de acuerdo con tus reflexiones de hoy, Tom. Y siempre me encanta leerte y dialogar contigo («si tengo tiempo» ;-p). Un saludo y muchas gracias una vez más por compartir tanto («tanto» en el sentido cualitativo, porque la calidad, obviamente, es más importante que la cantidad; me encanta lo de que lo importante no es a quién sigues sino a quien dejas de seguir (aplausos)). :-).

  2. Por cierto, cuando empecé en Facebook, «no me gustaban "los megusta"» (valga la redundancia). No me gustaba ni poner Me gusta ni que me lo pusieran. Siempre pensaba: «¡pero dime algo!», o «le digo algo, que entienda cuál ha sido mi reacción al leer/ver eso que ha compartido, que haya una interacción más consistente…», pero debo confesar que cada vez «megusteo» más y comento menos: a más personas seguidas, menos interacciones en forma de comentarios.

  3. Gracias Alicia 😉 !

    Aquí un ejemplo muy triste: 748 "me gustas" y solo 2 comentarios, en un excelente blog de diseño gráfico.

    He de confesar que sigo a 223 personas en Twitter (aprox un 30% menos que hace un año) y a 101 en Instagram (etcetera) y también que cuando pongo algo en Instagram me gusta que gusten mis fotos 😉 — los "me gustas" son un poco una demostración que mi trabajo con "fotográfo" tiene un mínimo de calidad (¡lástima que en clase los alumnos no pueden hacer lo mismo para confirmar que aprecian nuestro trabajo como profes 😉 !

    Creo que Instagram es un poco especial pero al entrar y mirar lo que ponen los que sigo, a veces encuentro que "me gustan" casi todo lo que ponen, quizás porque sigo solo un determinado tema, y he eligido bien quién seguir, y quién dejar de seguir.

    No he utilizado Instagram personalmente con alumnos pero he metido mano en lo que IH Tarragona hace en Instagram este verano. Por ser el programa que es, es quizás un caso especial, pero creo que el resultado ha sido positivo, y que Instagram es otra red social muy interesante para las clases.

  4. Es que por un lado, creo que cuando publicas algo te gustaría que diera lugar a un intercambio que fuera más allá de un «megusta», pero por otro lado, un «megusta» puede significar muchas cosas, desde «qué bonito» o «qué bien dicho/hecho» hasta «estoy totalmente de acuerdo» o «ahí le has "dao"», pasando por «qué interesante» y otras apreciaciones :-), y a veces quizá pensamos que para qué voy a escribir cinco o seis palabras que traduzcan mi «megusta» si podemos decir «lo mismo» con un solo clic.

    A mí también me gusta que «megusteen» lo que publico, pero los comentarios como que hacen más ilusión aún XD, pero todo se agradece, porque todo es un reconocimiento y una demostración de que algo que has creado tú ha provocado un sentimiento en otra persona.

    Por cierto, ¿me dices qué usuario eres en Instagram? Quiero seguirte ;-p.

    Y… ¿conoces #InstagramELE?

  5. Te pasaré mi Instagram por mail, Alicia, verás que es un poco friki 😉 !

    #InstagramELE sí, lo conozco, ahora con casi 21000 posts (!!!) (ver también los desafíos mensuales y la página de FB.

    A pesar de su muy buena aceptación (esas 21000 fotos), y el hecho de que no lo he probado personalmente, tiene algo que no me acaba de convencer — en parte porque no llega a generar muchos comentarios, que siempre considero importante: no lograrlos es desaprovechar una parte muy potente de la web 2.0, esas oportunidades adicionales para usar el idioma, através de los comentarios.

    También hay que decir que creo que Instagram divide un poco, entre los alumnos que son usuarios y los que lo odian (me dicen que es postureo total…)

    Pero, además de mi cuenta personal llevo el Instagram de IH Barcelona, donde tengo la responsabilidad de promocionar su uso, ojalá con alumnos. Está muy verde todavía el proyecto…

  6. Jeje, mail con cuenta de Instagram recibido :-). Ya estoy siguiéndola, y la de IH Barcelona también.

    Como no he tenido la oportunidad de llevar InstagramELE a clase (desde octubre no trabajo como profe de ELE, y conocí InstagramELE en diciembre), no me he parado a pensar bien a fondo en cómo lo haría yo, pero desde diciembre participo y creo que se le podría sacar mucho partido en clase, y que todo depende de cómo lo utilices, de cómo lo trabajes «antes, durante y después», de qué valores y qué potencies…

    ¡Saludos! 🙂

  7. Para mi, Alicia, ese "no me he parado a pensar bien a fondo en cómo lo haría yo" es a menudo el camino a seguir con las TICs — hasta dar con una idea que parece que podría funcionar, probarla, modificarla, y volver a probar la versión 1.1, y así sucesivamente, siempre en pos de sacar más provecho (léame que los alumnos aprendan más y mejor) de la herramienta.

  8. Así lo veo yo también, Tom :-).

  9. Interesantísima conversación, Tom y Alicia.
    Sin duda, la reflexión de la que nos habla Tom en la entrada es la clave en el aprendizaje. La reflexión posterior es la que nos hará mejorar y progresar. Y la reflexión previa (¿por qué hago algo?, ¿qué quiero conseguir?, etc.) es la que nos permite hacer cosas con sentido, trascendentes.
    Esto me parece especialmente importante en el caso de las redes sociales, porque es muy fácil dejarse llevar empujado por la corriente de la masa.
    También estoy de acuerdo en que es mejor seguir a pocas personas y prestar atención a lo que dicen y tener una interacción más rica y profunda con ellas y con sus ideas y experiencias. A todos nos gusta recibir muchos "me gusta", pero como dice Alicia, perdemos los matices y, al final, perdemos al otro. Cuando hay millones de personas colgando montones de fotos magníficas que evidentemente te gustan (¿cómo no iban a gustarte?) y muchas personas que persiguen solamente aumentar su número de seguidores hay que buscar algo más. La cantidad ahoga la calidad muchas veces.

    Volviendo a la enseñanza / aprendizaje del español, conozco el proyecto de InstagramELE y me parece muy interesante, aunque reconozco que no lo sigo, pero más bien por motivos personales (hace tiempo decidí hacer un uso muy limitado de la tecnología). Estoy de acuerdo contigo, Tom, cuando dices que si no hay comentarios se desaprovechan unas posibilidades de práctica importantísimas, pero puede ser que, al final, nos interese o nos conformemos con el poder de gancho de Instagram y renunciemos a su explotación lingüística, más difícil de mantener.
    Por eso los proyectos cerrados, los blogs privados, etc. (que se mencionan en la entrada) me parecen muy interesantes porque escapan del peligro del colosalismo y mantienen más fácilmente el objetivo inicial. Aunque difícilmente obtendremos publicidad, reconocimiento público o repercusión con ellos y puede ser que, por algún motivo, nos interesen estas cosas. No lo sé.
    En cualquier caso, después de años escribiendo este blog, me sigue gustando ver que una entrada se ha retuiteado muchas veces y saber que nos visitan muchas personas, etc. Pero me produce incomparablemente mucha más satisfacción cuando alguien se toma la molestia de comentar una entrada o cuando un compañero me dice que le ha servido algo que hemos publicado aquí o cuando conozco a otros profesores y cuando descubren que soy uno de los autores del blog me recuerdan alguna entrada (que yo a veces ni recuerdo) que les ha gustado o les ha ayudado en sus clases. De ahí pueden surgir conversaciones muy enriquecedoras, intercambios de opiniones e ideas, relaciones, etc. que no suelen nacer de un simple "megusta".

  10. También es curioso qué entradas se comentan más — si no me equivoco las que tienen más son ésta y ésta (esta última ganadora absoluta por goleada) 😉 !

    (Iba a comentar algo más sobre InstagramELE pero viendo tu entrada de esta semana, Xavi, lo dejaré para después).

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