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5 ingredientes vitales para cenar rico y a gusto en casa de ELE

Mi hermana y yo (los dos somos profesores de idiomas) somos diferentes, como puedes comprobar en la imagen, arriba. Nunca la he visto en clase pero me imagino que sus alumnos van a sus clases como los invitados a cenar en su casa, ilusionados, y se van con una sonrisa en los labios, no por la comida sino por lo bien que lo han pasado.

La semana pasada, hice la siguiente foto de un grupo de alumnos de mis compañeras Marta y Geni (en la foto, a la izquierda) que también se iban de nuestra casa (era el último día de su curso de formación inicial) con una sonrisa en los labios:

Ya somos profes!

Creo que se nota que hubo una buena dinámica de grupo, y como he dicho antes, eso ha de ser el objetivo #1 de todo profesor (aunque Xavi no esté de acuerdo 😉 )!

Hace casi nueve meses, comencé esta serie de citas con algo que dijo un tutor mío hace muchos años. Para la cita de esta semana, en esta penúltima entrada de la serie — a menos de 24 horas del inicio de nuestro Encuentro Práctico — voy a volver a otra cosa que dijo el mismo tutor, Neil, si mal no recuerdo el primer día de un curso de formación que hice con él como alumno:

Learning is first and foremost a social experience | Neil Forrest

Es decir, que la experiencia de aprender ha de ser ante todo una experiencia de compartir cosas. Las horas de clase que estamos juntos, las cosas de creamos juntos, las que comentamos y recordamos después, han de generar las mismas sensaciones, han de ser la misma experiencia, que estar una tarde en casa con invitados.

Cinco ingredientes sanos
¿Cómo conseguirlo? En parte depende de los alumnos, de quién tengas la buena suerte de tener en tu grupo, pero también puedes influir tú en la dinámica, como anfitrión/a. Aquí, cinco ingredientes que siempre intento poner en mis clases.

1 | Mantener siempre la expresión corporal positiva
¿Cómo recibes a los invitados en tu casa? Con los brazos abiertos, ¿verdad? con un abrazo y un beso. La expresión corporal también es importante en clase y si no te convence lo que diga Wikipedia, en YouTube o en TED.com, siempre puedes encontrar magníficos ejemplos (y también malos), explicaciones y tutoriales:

¿Cómo indicas a tus alumnos dónde han de sentarse en la mesa de tu comedor? ¿Con las palmas hacia arriba, hacia abajo o señalando con el dedo…?

2 | Regalar y generar sonrisas
En una entrada anterior, Xavi preguntaba ¿Cuál es el papel del humor en la clase de español?. Tiene muchos papeles diferentes, pero uno es ése: reírnos juntos es compartir algo sin fórmula pero a la vez es parte de la receta para que nuestros alumnos estén a gusto, que salgan contentos.

Como profesor, sé que tengo fama de duro y exigente pero, cuando era joven, siempre conseguía hacer reír a mis alumnos (me lo proponía siempre como reto, en cada una de mis clases). Sin embargo, con los años me he vuelto aún más serio y cínico, visto el estado del mundo, pero me ayudó ver este otro vídeo de TED:

¿Cuántas veces sonríes en clase? No cuesta nada y — según Ron Gutman — cada sonrisa estimula el cerebro (¿de nuestros alumnos?) tanto como 2,000 (!!!) barras de chocolate.

Pero, por muy viejos que seamos, hay que hacer el esfuerzo de regalar y generar sonrisas.

3 | Crear cosas juntos
A mi modo de ver, las cenas más ricas son casi siempre cuando los invitados no solamente cenan sino que también ayudan a preparar la comida (por no hablar de lavar los platos 😉 )! Aunque solo hagan la ensalada, o preparen unos bocatas, participar, y crear algo juntos, ayuda a generar esa buena dinámica de grupo.

Hemos propuesto varias actividades de dibujo que implican creación (aquí una que me encanta, una propuesta de mi compañera Susana Ortiz) pero también podemos crear imágenes o grabaciones (me encanta Spreaker Studio para que los alumnos hagan eso).

4 | Compartir lo que hemos creado
Tener dónde compartir lo creado también ayuda. Un espacio digital compartido — una comunidad de Google+ (es como un grupo de Facebook), una cuenta de Instagram (la actividad #3 aquí muy interesante), un grupo de WhatsApp — es posiblemente el mejor uso que podemos hacer de la tecnología con nuestros alumnos, y no porque es tecnológico, sino porque es social.

Además de lo creado como productos de las actividades de clase, esos espacios también permiten que tanto profesor/a como alumnos compartan cosas que nos gusten, que nos diviertan, que nos parezcan interesantes — y que puedan generar debate y uso del español.

Aquí un vídeo que compartí con alumnos  a través de un grupo de WhatsApp, porque me pareció divertido. "¿Alguien entiende de verdad el humor británico?", les pregunté:

Y aquí una canción que compartieron los alumnos: ¿alguien me puede explicar cómo consigue ese tipo 60 millones de vistas en solo 15 días…?

Como profesores de idiomas, además de compartir lo creado, deberíamos aprovechar las posibilidades comunicativas de los "comentarios" que podemos hacer con casi todas las herramientas "2.0". Leer lo que escriben los demás, proponer mejoras y/o proponer premios (premio a la historia más divertida, la más original, por ejemplo).

Los comentarios, además de ser nuevas oportunidades para practicar el idioma, son como la sobremesa, a menudo la parte más rica de una cena, son quizás la mejor oportunidad de ser "sociales".

5 | Entender que importa la sobremesa, más que la comida en sí
Creo que uno de los errores que cometemos muchos profesores es llevar demasiado material a clase (y posiblemente también demasiada tecnología).

Pero para que los invitados lo pasen bien, tampoco es necesario llevar más platos a la mesa, ni complicarlos elaborándolos con el Thermomix. Quizás es eso lo que siempre ha entendido mi hermana: si hay una sobremesa grata, si ayuda hábilmente a propiciarla, sonriendo, callándose para que hablen los invitados, animando la conversación cuando pasara un ángel (mi hermana), tampoco es necesario pasarse con los platos.

En mi casa, pan y queso; pizza; o bocatas; en mis clases, actividades con un material mínimo. Me pregunto a veces que diría Neil de lo que luego ocurre.

Para ser un buen profesor de idiomas, no necesitas ser un crack en tecnología y, en mi opinión, pierdes el tiempo elaborando demasiado los platos. No hay nada como una pizza hecha en casa, sobre todo si te la presentan con una sonrisa, y encima colocaste las anchoas.

Logo 30 años formando profesores30 años en 30 citas, #29
Para celebrar los primeros 30 años de IH Barcelona como centro de Formación ELE, vamos publicando cada semana una cita o frase de las que nos han ayudado a formarnos como profesores y como personas.

Haciendo boca con la lista de la compra de la semana

 

Pictionary, La compra de la semana 1

La semana pasada Xavi nos hablaba de actividades motivadoras y significativas. Aquí un ejemplo de la clase de nuestra compañera Susana Ortiz, que trabajaba el léxico de la comida (alimentos, formato de presentación — paquete, lata, botella — los precios, etcétera) en una clase de A2.

Después de un Pictionary de "todo el léxico que ya sabían" (ver imagen, arriba), Susana les pidió que — en grupos de tres — hicieran la lista de la compra de la semana (ver la segunda imagen, abajo).

Pictionary, La compra de la semana 2

Tuvieron que negociar y ponerse de acuerdo (¡como buenos compañeros de piso 😉 !) y estimar el precio total. Luego, en el descanso, bajaron al supermercado para comprobarlo.

Susana nos comenta que luego el total les pareció excesivo y la actividad dio mucho de sí: hubo que recortar el presupuesto, eliminando algunos de los productos de la lista, y cambiando lo que ya tenían en mente para comer durante la semana.

Hablaron de comida, platos fáciles para preparar, etcétera y, haciendo boca, acordaron hacer un pícnic el viernes en el Parque de la Ciudadela.

Continuará…

Dibujar corderos como sonrisas: escribir poemas colaborativos en clase

Poema de Melissa y Elina

El flujo de ideas (Melissa y Elina)

Tutora en nuestros cursos de formación, nuestra compañera Susana Ortiz nos explica lo que hizo en un curso intensivo de español (nivel B1), a partir de una actividad propuesta por Rosana Acquaroni Muñoz en DidactiRed.

Sus compañeros de clase eligieron el de Melissa y Elina como el mejor poema creado.

Con un nivel superior, para sacar más partido de la actividad, quizá podríamos pedirles que ilustren de alguna manera el poema. Por ejemplo:

Casas como una idea

Crear casas como una idea

No hace falta que todo el mundo dibuje, ni que realmente nadie "sepa" dibujar: ya que los poemas salen bastante surrealistas, dibujarlos es incluso más fácil.

También en un nivel superior, los demás pueden intentar "explicar" el dibujo (y contrastar sus explicaciones con lo que intentaba captar el dibujante — y "explicar" también, en la medida de lo posible, qué quieren decir los versos de los poemas creados.

Otro ejemplo:

Beber sueños

Beber sueños como una cerveza

Si luego aprovechamos la tecnología (un blog, Facebook, Twitter, etcétera…) para compartir los poemas, siempre va bien tener alguna imagen para ilustrarlos — y creemos que es mil veces mejor que lo hagan los alumnos, sin robar imágenes de la web.

Una duda: ¿deberíamos haber corregido ese "sanrisas" (ver la primera imagen)?

El feedback correctivo en la producción oral

Aquí la presentación que hicieron nuestras compañeras Geni Alonso y Susana Ortiz en el Encuentro Práctico Berlín, el pasado día 10 de mayo.

En la página de recursos de Encuentro Práctico, ya hay otras de las presentaciones hechas en Berlín, y muchas más cosas de interés para los que somos profesores de ELE.

Las fotos del EP Berlín, en la página de Facebook del Encuentro Práctico.

La próxima cita de Encuentro Práctico: Cracovia, el 6 y 7 de junio.

Juego: Adivinar el futuro

Otra actividad que nos ha explicado nuestra compañera Susana Ortiz, con los estudiantes divididos en dos grupos, A y B.

Los alumnos del grupo A tienen que hacer una lista de "preguntas que me hago sobre mi futuro". Por ejemplo:

  • ¿Con quién me voy a casar y cómo le voy a conocer…?
  • ¿Cuántos hijos voy a tener…?
  • ¿Algún día seré rico…?
  • ¿Conoceré mi media naranja aquí en España…?
  • ¿Por qué le caigo mal a mi jefe…?

Mientras tanto, el grupo B tiene que hacer una serie de listas, con 4 o 5 ítems en cada lista:

  • Adjetivos (enorme, feliz, guapo/a, pelirrojo/a…)
  • Números pequeños a partir de cero (uno, dos, cuatro, cinco…)
  • Nombres de lugares (Barcelona, el bar de la escuela, la playa, Berlín…)
  • Años a partir del presente (2012, 2015, 2019, 2045…)
  • Verbos, o frases verbales (bailar, navegar, esquiar, tirarse en paracaídas…)

Cuando cada grupo esté preparado, cada alumno del grupo A tiene que hacer sus preguntas a una o más personas del grupo B, que le tiene que contestar, adivinándole su futuro e improvisando a partir de las "respuestas" que tiene delante en sus listas preparadas.

Los resultados suelen ser muy divertidos…

Ver también
Otras actividades que nos ha propuesto Susana